Esta vida es muy loca, siempre te ataca simultáneamente, siempre cuando quiere demostrarte que algo no está bien y que debe cambiar, lo hace al comienzo como tímidas alertas, que muchas veces no se toman en cuenta y luego te golpea con cuática, varias veces como cuando eras chico y te remecían para que te dieras cuenta que estabas haciendo algo mal y reaccionaras. En el zamarreo estoy ahora yo, me han pasado en el último tiempo – meses, incluso horas – bastantes cosas medias pesadas que se han ido acumulando y cambiándome el tablero de juego en el que estaba instalado. Los cambios son pesados, son duros, son necesarios pero también difíciles de llevar. Creo que la estabilidad es un bien necesario para mi a esta altura, por lo que estar en esta onda sísmica es un poco ingrato y bastante molesto. Espero que pase luego para poder recoger las piezas que se cayeron, olvidar a las que no están y seguir jugando este juego de la vida hasta ganarlo.
Música maestro








